lunes, 3 de noviembre de 2008

Pedro Páramo

PERSONAJES

En este apartado del trabajo hablaremos de los personajes, los describiremos, para dar a conocer como eran psicológicamente, dividiéndolos en personajes principales y secundarios.

Personajes primarios:

Pedro Páramo: Es el que da titulo esta novela, toda la historia se encuentra a partir de lo que él hizo en vida, era el amo y señor del pueblo de Comala, y así se desencadena una historia a partir de su autoritarismo. Quizás no era un hombre tan malo por que mostró estar enamorado de Susana San Juan. Pedro Páramo es el eje de la historia a pesar de que el esta a muerto, quizás su personalidad se marca después de que su padre muere y él queda al frente de todo. Se encarga de llevar a su pueblo literalmente a la desgracia.

Juan Preciado: Hijo de Pedro Páramo, el comienza una búsqueda para encontrar a quien fuera su padre, con total entereza sigue una promesa que marca el amor que siente por su fallecida madre. Con ilusión busca, y con desilusión regresa. Dentro de la novela este personaje es otro eje de la historia en el se encuentra valores como los de la perseverancia al tratar de encontrar a su padre, después de que le prometió a su madre en su lecho de muerte regresar a buscar a su padre.
Personajes secundarios:
Susana San Juan
: Amada de Pedro Páramo. Esta mujer se caracteriza por sus actos, por su entereza, gracias a esto Pedro Páramo no puede someterla. Podría decirse que la mujer ideal para cualquier hombre, muestra actos de nobleza. Se describe en la novela como una mujer apasionada, entregada.

Padre Renteria: Este personaje es un sacerdote corrupto, sin escrúpulos, se condena así mismo por los actos que ha cometido, sin embargo es muy interesado por los bienes materiales, de esta manera le compran el perdón solo por unos pesos.
Abundio Martínez: Este personaje es muy relevador en esta historia, trata de ser sincero abrirle los ojos a Juan Preciado, quizás con un profundo odio a su Padre Pedro Páramo, que termina cuando él le da muerte.
Dolores Preciado: Madre de Juan Preciado, crió a su hijo lejos de su padre, tuvo la fuerza para separarse de Pedro, a pesar de que ella estaba enamorada de el. Cuando sabe que esa en su lecho de muerte expresa todos sus sentimientos que tiene en contra de Pedro y los transmite a su hijo, haciéndole que le prometa que tendrá que cobrarle todo a su padre. Dolores fue utilizada por su nobleza e inocencia para que Pedro Páramo se convirtiera en el tirano que destruyó Comala.
Eduviges Dyada: Personaje secundario que explica a Juan Preciado todas sus dudas acerca de su padre, de manera muy sincera le habla de la relación que llevaron sus padres. Además de que era la única de Amiga de Dolores Preciado, Su personalidad rara, infunde miedo en la historia, al decir que la su amiga le avisó que Juan iría a visitarla, siendo que ella estaba muerta.
Miguel Páramo: Hijo de Pedro Páramo, como era de esperarse de tal palo tal astilla. Este hombre es un verdadero macho, cree que las mujeres son objetos y no personas, es un hombre obstinado y bastante caprichoso, lo que quiere lo tiene que conseguir a costa de lo que sea, incluso de la dignidad de la gente.

Fulgor Sedano: Se descrie en la historia como un hombre sin escrúpulos que puede incluso llegar a matar. Apoya a Pedro Páramo en lo que va hacer, le ayuda en sus intenciones.

Dorotea: Es la mujer con quien Juan Preciado comparte la tumba. Fue alcahueta de Miguel Páramo.

Damiana Cisneros: Ella funciona como informante, en la medida en que pone en claro para Juan Preciado que en Comala todos están muertos.

Damasio “Tilcuate”: Matón a sueldo de Pedro Páramo a quien éste convierte en falso revolucionario para mantener protegidas sus tierras.
CONTEXTO HISTÓRICO

Juan Rulfo sitúa la obra en el siglo XX. Los novelistas del siglo XX innovaron. No se sometieron a norma, criterios, temas únicos; ampliaron las perspectivas, por esta razón encontramos novelas psicológicas, policiales, autobiografías, existencialistas y entre otras.

En la época de la obra “Pedro Páramo, ocurrieron muchos hechos, tanto históricos como científicos, etc.

Hechos:
a) Conflictos, guerras y reorganización mundial

En las cuatro primeras décadas del siglo, Europa se ve conmocionada por una serie de conflictos que originarían muertes, crisis y un temor del hombre hacia el hombre mismo.

Algunos de estos hechos son: La primera Guerra Mundial (1914 - 1918), La Revolución Rusa (1917); La Guerra Civil Española (1936); La Segunda Guerra Mundial (1939 - 1945).

Además es importante mencionar que Juan Rulfo creció en medio de la Revolución Mexicana y este movimiento le dejó muchas experiencias el escritor.

SECUENCIA NARRATIVA

Es importante mencionar que la historia se desenvuelve en un ambiente revolucionario y comienza cuando Juan Preciado, uno de los tantos hijos que Pedro Páramo, engendró. Promete a su madre Dolores quien está agonizando en un hospital ir a buscar a su padre con el propósito de qué este lo conociera, pero principalmente a que le reclamara una compensación por los años que los abandonó.

Pedro su padre se encontraba en Comala un pueblo localizado en Colima. Este lugar su madre se lo describió como una vista muy hermosa con una llanura muy verde, y amarilla por el maíz maduro. Ante tal promesa inmediatamente se dio a la tarea de ir a buscar a su progenitor, durante su camino hacia este pueblo contactó a un arriero, su nombre era Abundio, al cual cuestionó, sin imaginar que este era otro de los hijos ilegítimos que su padre había tenido con otra mujer.

Pedro Páramo se casó con Dolores Preciado únicamente para salir de las deudas que la hacienda presentaba, razón por la cual Dolores lo abandona y lo odia hasta el último día de su vida por ello pide a su hijo Juan buscarlo, de esta manera Pedro Páramo obtiene poder y maneja al pueblo de manera tirana así mismo se considera como una persona egoísta.

A la llegada al pueblo Juan Preciado observó que este lucía totalmente abandonado, deshabitado, las casas estaban vacías y desportilladas, invadidas de hierba; algo muy contrastante de lo que su madre le había hablado y así le cuestionó al arriero que si sabía dónde podría localizar a su padre y éste le contestó él había muerto hace años.

Antes de que Abundio se despidiera de Juan Preciado, le preguntó sobre algún lugar para hospedarse, la respuesta lo llevaría a casa de Doña Eduviges, una amiga de su madre que tenía gusto por contar historias.

Este no esperaba que Doña Eduviges lo recibiera sabiendo que él era su hijo, prueba de ello las siguientes frases como: ¿De modo que usted es hijo de ella?, ella me avisó que usted vendría, que llegaría hoy, Juan Preciado se quedó sin palabra alguna sin poder creerlo, ya que su madre ya estaba muerta.

La señora Eduviges le mostró la habitación donde descansaría, de inmediato Juan Preciado empezó a conversar con ella mencionándole sobre Abundio el arriero que conoció durante su recorrido al pueblo ante esto Eduviges le señaló que Abundio ya estaba muerto.
Abundio en estado alcoholizado asesinó a su padre de una puñalada en Media Luna, una hacienda que Lucas Páramo, padre de Pedro le heredó cuando este murió

Ya pasados unos días conversó con Damiana Cisneros, una señora que ayudó a su madre a cuidarlo cuando él era un niño, y le preguntó por la señora Eduviges a lo que respondió “la pobre Eduviges debe andar penando” de esta manera Juan Preciado se quedó impactado ante ello y se percató que las personas con las que había sostenido alguna plática o saludado ya estaban muertas, de pronto Damiana Cisneros también desapareció.

Con tal impresión salió a las calles de este pueblo a buscar a alguien que pudiera darle una explicación de lo que pasaba y lo único que encontró fue unos hermanos dentro de una casa en muy malas condiciones que le comentaron que el pueblo estaba lleno de ánimas.

Toribio Aldrete y Fulgor Sedano son otras almas que aparecen en la historia proporcionándole información sobre su padre, el primero es uno de los acreedores de la deuda y el segundo es el administrador que trabajaba para su padre.

Con tal miedo y terror de no entender lo que está sucediendo empezó a aterrorizarse con el paso del tiempo una noche empezó a tener problemas respiratorios llevándolo a entender que él también estaba muerto y era parte de las ánimas del pueblo de Comala

Pedro Páramo solamente amó a una mujer, Susana San Juan, con ella se involucró desde su infancia pero debido a que su padre se la llevó, Pedro ya no tuvo contacto con ella, tiempo después el se dedicó a buscarla para casarse con ella; cuando era un infante dependía mucho de su mamá la mayor parte del tiempo estaba a su lado con actitud introvertida y muy soñadora de hecho se puede considerar que era débil emocionalmente.

Se casa con Susana y el padre de ella empieza a trabajar en las minas de la Media Luna que eran propiedad de Pedro, no esperaba que su matrimonio no funcionara pero Susana con su enfermedad pasa todo el tiempo desconectada de la realidad y hablando sobre la vida de casada que tuvo con un tal Florencio.

El padre de Pedro, Lucas Páramo fue asesinado cuando se dirigía a una boda y como resultado de ello Pedro mataba a la gente para olvidar el destrozado rostro de su progenitor. Ello también trajo que Pedro violara a las mujeres y las embarazara sin remordimiento alguno. Pedro Páramo, reconoce a Miguel Páramo, como su hijo, pero éste es el único que no lleva su sangre, sin embargo Miguel tiene el mismo carácter egoísta e impune de Pedro. Quien mata al padre de una mujer que posteriormente violaría y cuando Miguel muriera sería perdonado por el cura del pueblo tío de la mujer que había violado.

El padre con remordimiento ante lo realizado entra en confusión debido a que él ha sido el principal causante de que los ricos comentan actos de corrupción perdonándole sus pecados mientras que por el otro lado castiga y juzga a los pobres fuertemente, por lo que trata de pagar su error incorporándose a las filas de la revolución mexicana pero esto no le es suficiente para quitarse la culpa de encima.

Finalmente Pedro Páramo es asesinado por su hijo Abundio en la hacienda, éste con el propósito de pedirle dinero para enterrar a su esposa y como no lo consigue le da una puñalada, Damiana lo sostiene y en sus últimos momentos de vida recordó a Susana San Juan la mujer de la que estuvo enamorado toda su vida.

FUNCIONES CARDINALES

Las funciones cardinales constituyen verdaderas bisagras del relato (o de un fragmento del relato), para que una función sea cardinal basta que la acción a la que ella se refiere abra (mantenga o cierre) una alternativa consecuente para la continuación de la historia, es decir, que inaugure o resuelva una incertidumbre[1]. También pueden funcionar como núcleos dentro de la historia.

En la obra Pedro Páramo de Juan Rulfo, encontramos varías funciones cardinales, cabe destacar que la historia es un tanto compleja, ya que no existe un orden cronológico y la dualidad vida y muerte, confunden al lector; pero es muy interesante terminar la lectura, ya que en el trascurso de la trama se desglosan varios núcleos, que permiten la comprensión de la lectura.

La obra Pedro Páramo, comienza con una función cardinal, ya que marca una acción; la más importante, ya que da pie a una historia realmente interesante, esta primer función se muestra en el enunciado “Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo”[2].

En el trayecto de la lectura podemos encontrar una serie de funciones cardinales que a continuación mencionaremos:

· ¿A dónde va usted? –le pregunté. Refiriéndose al primer encuentro que tuvo Juan Preciado, antes de llegar a Comala. Este enunciado funciona como verdadera bisagra del relato, ya que él se enterará de que su padre está muerto.
· Soy Eduviges Dyada. Pase usted. Aquí doña Eduviges se presenta con Juan, y le brinda alojamiento, es una función cardinal porque Juan al conocer a esta señora se enterará de muchas cosas.
· Ella me avisó que usted vendría. Y hoy precisamente. Que llegaría hoy. Este parte es realmente interesante, porque la madre de Juan, quien es al persona de la que hablan, esta muerta, y es imposible que el haya podido avisar a nadie de la llegada de Juan.
· Otro núcleo de la historia aparece cuando Pedro Páramo, recuerda a Susana San Juan, funciona como una bisagra porque nos explican la historia e infancia de Pedro Páramo.
· -Pues si, yo estuve apunto de ser tu madre.¿nunca te platicó ella nada de esto? Esta declaración, da pie a una historia en la quien tiene que ver la madre de Juan y él por supuesto; por tal motivo funciona como una bisagra del relato.
· -No debe ser él. Además Abundio ya murió. Debe haber muerto seguramente. ¡te das cuenta? Así que no puede ser él. Aquí se cierra un ciclo dentro de la historia porque nos percatamos de que no existe Abundio.
· Y tu madre se fue: - Hasta luego, don Pedro. – ¡Adiós!, Doloritas. Este fragmento de la obra nos expresa cuando Dolores Preciado se va de Comala, en busca de su hermana.
· - Que se resignen otros, abuela, yo no estoy para resignaciones. Este es un núcleo importante dentro de la historia porque nos dice que Pedro Páramo, no se conformaba con lo que tenía.
· -Es el caballo de Miguel Páramo, que galopa por el camino de la Media Luna… …Todo comenzó con Miguel Páramo. Solo yo supe lo que le había pasado la noche que murió. Es una función cardinal porque da pie a la historia del hijo de Pedro. Esta función cardinal, trae consigo otras que enseguida mencionaremos:
· Pedro Páramo se acercó, arrodillándose a su lado: -yo se que usted lo odiaba, padre. Y con razón… … pro olvídese ahora, padre.
· El padre Renteria entró en la Sacristía, se echó en un rincón, y allí lloró de pena y de tristeza hasta agotar sus lágrimas. –Está bien, Señor, tú ganas – dijo después.
· -Oye, Anita. ¿Sabes a quién enterraron hoy? Estas ultimas tres funciones cardinales se relacionan con la muerte de Miguel Páramo, ya que Miguel había matado al padre de Anita, sobrina del Padre renteria, y quienes le tenían un rencor, no solo por matar al padre de Anita, sino porque también la había violado.
· -¿Es usted, doña Eduviges? –pregunté-. ¿Qué es lo que está haciendo? ¿Tuvo usted miedo? -No me llamó Eduviges. Soy Damiana. Supe que estabas aquí y vine a verte. Quiero invitarte a dormir a mi casa. Allí tendrás donde descansar. Es aquí cuando Juan Preciado conoce a alguien de quien su madre si le había hablado. Y es ella quien le dice que doña Eduviges Dyada también estaba muerta.
· Otro núcleo importante dentro de la historia es cuando muere Lucas Páramo, padre de Pedro, quien había dejado deudas con varías familias del pueblo. Y Pedro, toma las riendas de su vida aprovechándose de todos, empezando por la madre de Juan Preciado, con quien se casaría para no pagar la deuda más grande que tenía.
· …Empezaremos por las Preciado. ¡Dices que a ellas les debemos más? –Sí. Y las que le hemos pagado menos. –Mañana vas a pedir la mano de la Lola. Y así fue como Pedro se fue apoderando de todas las tierras de Comala, cuando él no tenía nada.
· -¿Está usted viva, Damiana? ¡Dígame, Damiana! Y me encontré de pronto solo en aquellas calles vacías. Aquí es cuando Juan preciado se percata de que no hay nadie en ese lugar con vida, y que estaba el sólo.
· -¿Quieres hacerme creer que te mató el ahogo, Juan Preciado? Yo te encontré en la plaza, muy lejos de la casa de Donis, y junto a mi también estaba él, diciéndome que te estabas haciendo el muerto. Entre los dos te arrastramos a la sombra del portal, ya bien tirante, acalambrado como mueren los que mueren muertos de miedo. De no haber habido aire para respirar esa noche de que hablas, nos hubieran faltado las fuerzas para levarte y contimás enterrarte. Y ya vez, te enterramos. Y aquí es cuando Juan Preciado se da cuenta de que no solo está solo, sino que murió al llegar al pueblo.
· -¿La ilusión? Eso cuesta caro. A mí me costó vivir más de lo debido. Ya después de saberse muerto, Juan Preciado en su tumba, se da cuenta que comparte con alguien más su nueva casa, con Dorotea, antigua habitante de Comala y sigue sabiendo de la vida que ahí paso.
· Cuando el padre Renteria estaba en su lecho de muerte, recordaba lo difícil que se volvió la vida en Comala cuando Pedro Páramo tomó en su poder al pueblo entero. Y tenía muy presente la noche en que le dio a criar a quien más tarde sería una persona mala, Miguel Páramo. Acto fundamental en la historia, ya que a pesar de que Miguel no era hijo biológico de Pedro, lo quiso mucho más que a cualquiera de los hijos que si tuvo.
· -No los encuentro don Pedro… Pedro Páramo vivió enamorado de Susana San Juan desde muy niño y cuando tuvo los recursos suficientes, mandó buscarla hasta el fin del mundo, con tal de estar con ella hasta que la encontró
· Así que te quiere a ti Susana. Dice que jugabas con él cuando eran niños. Que ya te conoce. Que llegaron a bañarse juntos en el río cuando eran niños. Yo no lo supe, de haberlo sabido te habría matado a cintazos. Cuando Susana y su padre ya no tenían nada, regresaron a Comala, y Pedro les ofreció su ayuda, pero quería a cambio casarse con Susana, con engaños mandaron al padre de ésta a trabajar a su mina, y Susana se quedó en manos de Pedro.
· -Tu padre ha muerto, Susana. Anoche murió y hoy han venido a decir que nada se puede hacer; que ya lo enterraron… así Susana se quedó sola, con su enfermedad y con Pedro.
· -Mataron a don Fulgor Sesedano. Yo le hacía compañía… don Fulgor era el administrador de Pedro Páramo, el sabía todo sobre Pedro Páramo y ahora estaba muerto, a manos de revolucionarios que lo único que querían eran las tierras de Pedro. Ante este suceso, Pedro Páramo, se alió a los revolucionarios, claro, él nunca estuvo en un encuentro, pero tenía a una persona dentro de este grupo, que lo ponía al tanto de todo; con tal de no perder sus tierras, él dio dinero y gente para luchar.
· Cuando murió Susana San Juan, se acabó todo para Pedro Páramo, el vivió un poco más, pero siempre pensando en ella, su grana amor. Después de eso, gran parte del pueblo se fue, pocos se quedaron a esperar solo la muerte en Comala. Y el pueblo no murió, porque viven muchas ánimas en él.

CATÁLISIS

Se conoce como catálisis a los enunciados de carácter o naturaleza completiva y son funcionales dentro del texto en la medida en que entran en relación con un núcleo, pero su funcionalidad es atenuada, unilateral, parásita: esto sucede porque se trata de una funcionalidad puramente cronológica, es decir describe lo que sucede entre dos momentos fundamentales de la historia; mientras que el vinculo que une a dos funciones cardinales se hace pasar por una funcionalidad doble, cronológica y lógica a la vez.

“Las catálisis establecen zonas de seguridad, descansos, lujos; estos <> no son, sin embargo, inútiles: desde el punto de vista de la historia, hay que repartirlo, la catálisis puede tener una funcionalidad débil pero jamás nula: aunque fuera puramente redundante (en relación a su núcleo), no participaría menos que por ello en al economía del mensaje; pero no es este el caso: una anotación, en apariencia expletiva, tiene siempre una función discursiva: acelera, retarda, pone en acción nuevamente el discurso, resume, anticipa, a veces hasta despista”[3].

Dentro de la obra de Juan Rulfo podemos encontrar una serie da catálisis, a continuación mostraremos algunas de las catálisis que pudimos encontrar dentro de la lectura, estás estarán señaladas con negritas, para hacerlas notar.

1) -Abuela, el molino no sirve, tiene el gusano roto.
-Esa Micaela ha de haber molido molcates en el. No se le quita es mala costumbre; pero en fin, ya no tiene remedio
.
-¿Por qué no compramos otro? Éste ya de tan viejo ni servía.
-Dices bien…


2) En el hidrante las gotas caen una tras otra. Uno oye, salida de la piedra, el agua clara caer sobre el cántaro…

3) …Todavía veo sus muecas, y sus muecas eran los más tristes gestos que ha hecho un ser humano.

4) -¿no es muy pronto? No tengo nada preparado. Necesito encargar los ajuares.

5) –Hubo un tiempo que estuve oyendo durante muchas noches el rumor de una fiesta. Me llegaban los ruidos hasta la Media Luna. Me acerqué para ver el mitote aquél y vi esto: lo que estamos viendo ahora. Nada. Nadie. Las calles tan solas como ahora.
SEMBLANZA DEL AUTOR

Prodigioso escritor que con sólo dos libros se ganó un lugar entre los clásicos de la literatura universal. Fue uno de los escasos escritores que se cuentan entre los fundadores de la narrativa mexicana moderna.

La obra de Juan Rulfo es imaginación y recuerdos traídos de su infancia en los pueblos del Sur de Jalisco. Transmitió de forma realista el ambiente rural de sus novelas y sobrepasó el estilo costumbrista que realzaba las bellezas del campo; en la obra de Rulfo destacan la pobreza, el hambre, el miedo, la aridez de la tierra, la violencia y la muerte.

Sus personajes son intensamente humanos y recrean su existencia de forma muy vivaz. Utilizó un lenguaje sencillo, propio de los pueblos que lo inspiraron y así logró una narrativa innovadora y natural que atrapa al lector en el relato.

Sayula fue la tierra que en el amanecer del 16 de mayo de 1917 vio nacer a Juan Nepomuceno Pérez Rulfo Vizcaíno. Recién nacido fue llevado a la hacienda de Apulco, propiedad de sus abuelos maternos, en San Gabriel. Ahí pasó su infancia envuelto del ambiente violento de una época que no terminaba una lucha revolucionaria y vislumbraba una guerra religiosa.

Rulfo fue testigo del movimiento de Pedro Zamora, un jefe villista que peleaba su propia revolución en el Sur de Jalisco mediante el ataque a hacendados, entre ellos el padre de Juan y su abuelo materno. Este ambiente de bandidos y muerte se quedó plasmado en el semblante del futuro escritor y en su obra literaria.

Ingresó a la primaria en el colegio de las Josefinas en San Gabriel pero el establecimiento cerró en 1925 debido a la guerra cristera. El pequeño Juan Rulfo pasaba el día leyendo en la casa de su abuela porque salir representaba un peligro, ahí el cura del pueblo había dejado su biblioteca ante la amenaza de la guerra.

Su madre murió cuando tenía diez años y fue enviado, junto a su hermano Severiano, al Colegio Luís Silva de Guadalajara. Después ingresó al Seminario Conciliar del Señor San José en Guadalajara y después de una estancia de tres años, regresó a San Gabriel y luego a Apulco. Ahí se amanecía leyendo a la luz de una vela mientras tomaba café, también le gustaba oír música clásica y tomar fotografías.

Cuando tenía 17 años quiso entrar a la Universidad de Guadalajara pero no le fue posible debido a la huelga que sufría esa institución. Viajó a México en 1936, ingresó como oyente en San Ildefonso en estudios de leyes y contabilidad. A los dos años de estar en la capital del país, entró a la Secretaría de Gobernación a trabajar como agente de migración, de ahí lo mandaron en 1943 a Guadalajara para encargarse de la internación de alemanes e italianos debido a la Segunda Guerra Mundial.

Su vocación de escritor se asomaba en ese tiempo con más fuerza. Escribió la novela "El hijo del desaliento", de la que sólo se conoció el texto "Un pedazo de noche", publicado por la Revista Mexicana de Literatura en 1959. Efrén Hernández, un compañero de trabajo a quien Rulfo admitía como su único maestro, lo impulsó para entrara a trabajar en América, revista de la que tiempo después fue miembro del consejo de redactores. En esa publicación aparecieron sus primeros cuentos en 1945. Conoció a Juan José Arreola, Antonio Alatorre, Alfonso de Alba y Adalberto Navarro Sánchez, autores de la revista Pan, donde el mismo 1945 publicó "Macario" y "Nos han dado la tierra".

Se casó con Clara Aparicio en 1948 en Guadalajara, tuvieron cuatro hijos. En 1953, 17 cuentos de Rulfo fueron reunidos en el libro El llano en llamas. En esta obra está plasmada la vida de los campesinos del sur de Jalisco. Todas las narraciones incluidas se reconocen como joyas en el género cuentístico mundial. Se trata de los relatos: "Macario", "Nos han dado la tierra", "La cuesta de las comadres", "Es que somos muy pobres", "El hombre", "En la madrugada", "Talpa", "El llano en llamas", "¡Diles que no me maten!", "Luvina", "La noche que lo dejaron solo", "Acuérdate", "¿No oyes ladrar a los perros?", "Paso del norte", "Anacleto Morones", "La herencia de Matilde Arcángel" y "El día del derrumbe".

Obtuvo una beca en el Centro Mexicano de Escritores cuando tenía 35 años y doce meses después entregó las 127 páginas de la novela Los murmullos que se editó en 1955 con el nombre de Pedro Páramo en la colección Letras Mexicanas del Fondo de Cultura Económica. La novela se desenvuelve sin orden cronológico alrededor de la vida de un cacique rural. La muerte está presente en toda la narración y le da a la obra un tono estremecedor.

Rulfo la introduce muy hábilmente a la manera en que las historias de "espantos" se relatan en el campo mexicano. Con esta novela el escritor rebasó la clasificación de "regionalista" que algunos quisieron imponerle y demostró su capacidad de llevar, mediante la palabra, lo local a un plano mundial. Sus obras fueron traducidas al inglés, alemán, francés, polaco, italiano, sueco, holandés, portugués, noruego y danés.

Después de Pedro Páramo, Juan Rulfo escribió guiones para cine. Vicente Rojo los publicó en 1979 con el nombre El gallo de oro. Su filmografía contempla los guiones de las películas: "Talpa", "Paloma herida", "El gallo de oro", "Pedro Páramo", "El rincón de las vírgenes" y "Anacleto Morones", entre otros.

Rulfo se desempeñó en otros trabajos. Fue viajero de la compañía Goodrich Euskadi y promotor de la Comisión del Papaloapan. Fundó la colección de discos Voz Viva de México, laboró el Televicentro de Guadalajara y escribió guiones para cine. Laboró en la Universidad Nacional Autónoma de México, en el Instituto Nacional Indigenista, en la fundación de la Comunidad Latinoamericana de Escritores y como asesor literario del Centro Mexicano de Escritores.

Fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua desde 1976. Recibió el Premio Nacional de Literatura en 1970, la condecoración Francisco de Miranda por el gobierno de Venezuela, se le otorgó un homenaje en el Palacio de Bellas Artes y en 1983 fue distinguido en España con el Premio Príncipe de Asturias.

La vida de Juan Rulfo, envuelta en mitos y leyendas, llegó a su fin el 7 de enero de 1986 en la ciudad de México.

[1] Roland, Barthes; la aventura semiológica.
[2] Juan, Rulfo; Pedro Páramo, Ed. Anagrama, México, 1993.
[3] Roland, Barthes; la aventura semiológica.
Jenny Aguilar, Perla González, Nadia Gutiérrez, Nelly López, Brenda Rivera